tengo un dacia sandero y últimamente me está dando problemas con las ruedas. parece que luego de hacer unos viajes largos, noto que vibra un poco al andar en velocidad alta, especialmente después de pasar por caminos en mal estado. a alguien más le pasó eso? creéis que podría ser de las bolas de remolque o quizás el equilibrado de las ruedas ya está malo? consulté en un taller amigo y me dijo que revisara como están las ruedas, pero no estoy seguro de qué debería revisar exacto.
el otro día me encontré con un montón de baches y al día siguiente noté un ruido extraño, como si una piedrecita se estuviera moviendo dentro de la llanta. ¿alguien sabe si debería revisar los rodamientos? no sé si son ellos, pero vamos, no tengo ni idea de qué podría ser. quizás es solo la imaginación mía jajjaja o no? espero que alguien haya pasado por esto y pueda darme un consejo sobre qué hacer. gracias de antemano
Jaja, nunca imaginé que en Montevideo tendría problemas con las ruedas de mi Dacia Sandero. Justo me llevaban al super a comprar chivitos y boom, ¡vibraciones! En la calle Reyes, nadie podía creer la maniobra que armé para llegar al taller. ¡Menos mal que es algo fácil de arreglar! Siempre es un desafío poder con la Dacia.
¡Ajá, igual de Dacia en Buenos Aires! Las ruedas no aguantan un carajo. Me pasó lo mismo hace dos semanas, ¡fui al taller y me clavaron un fijo obvio. ¡Revisalas bien, que parece un curro!
¡Vaya, a mí también me pasó en Monterrey! Las ruedas de mi Sandero empezaron a fallar, y no tenía ni idea de dónde buscar ayuda. ¡Chicos, si tienen el mismo problema, revisen las llantas con un profesional antes de que la cosa se complique! Un conocido casi termina varado. ¡No quieren estar en mi lugar!
Acabo de volver a Marbella y creo que mi Dacia Sandero tiene gustos extraños por las ruedas. Revoloteó como loco por Valencia el otro día, casi me estreno repuestos apenas llegué. ¡A ninguno de estos sanderos les gusta el asfalto, verdad? ¿Alguien más tiene problemas en la carretera?
En Medellín, alguien se había quejado de los problemas con las ruedas del Dacia Sandero. Yo, en mi caso, he tenido un par de roturas del mismo sedán, más en terrenos difíciles. No es la más confiable para caminos en mal estado, pero si les das el mantenimiento adecuado, aguanta. A veces mejor intercambiar neumáticos por unos más resistentes, así exprimes su potencial.
En Zaragoza, el Sandero es mi “potro”, pero últimamente las ruedas no están al 100%. Parece que el barro aquí te come las ruedas. Me recomendaron una tienda cerca del río Ebro, y sí, arreglaron mi problema rápido. Este carro ha aguantado, pero ya es hora de cuidarlo un poco más para seguir rodando sin tropiezos. ¡A cuidar nuestras joyas de segunda mano!
¡Uy, a mí también! En Arequipa, el pavimento destroza las ruedas del Dacia Sandero. Mi caro pasó por lo mismo. Mejor chequear los neumáticos seguido si uno no quiere una sorpresa en ruta.
¡Quedé tirado en Ciudad Vieja con mi Dacia Sandero! Se me bloqueó el puente, igual que a otros Manu aquí. Parece un secreto mal guardado, ¿no? Tendré que averiguar eso.
En La Paz, mi Dacia Sandero se desinfló como panqueque al tercer día en la carretera. Tengo que revisar bien las ruedas. ¡A ver si no es solo suerte!
Fuera de broma, a veces más barato es rentar.
Tengo un Dacia Sandero en Maracaibo y les juro que las ruedas parecen casuales. Una vez, me dejaron tirado en pleno caos vial, ni el diablo me alcanza. Nadie me lo explica, pero dicen que es común. ¡Sé valiente, que ya estamos acostumbrados!
En Valladolid viví las mismas peripecias con las ruedas de mi Dacia Sandero. Un día, en pleno intento de ir al curro, se me dañó una rueda. Imagínate, aparcado en la autopista. La verdad, esos carros son duraderos, pero estos problemas de gomas son un coñazo y nadie quiere sorpresas al arrancar. ¡La mejor solución, llevar siempre un kit de ruedas de repuesto!
¡En Puebla, resultado de estas calles empedradas, mis ruedas de Sandero ya no aguantan! Tiras un vuelco más y te las juegas. Igual que a mí, seguro más de uno ha pasado por lo mismo; es cuestión de tiempo y kilómetros.
A averiguar en qué taller confiar, amigos.
¡Creo que nos pasa a varios en Caracas con el Sandero! Apenas rueda unos meses y la alineación ya está jodida. Multicolorada como el megacentro, las ruedas más bien parecen un trompo. Y el taller, la misma historia, te dicen una cosa, pero luego resulta todo lo contrario. Pero bueno, igual sigue rodando como el perro del hortelano, aunque sea con esa extraña danza de torretas. ¡Hay que ser paciente!
Vivimos en Buenos Aires y los problemas con las ruedas de mi Dacia Sandero son épicos. Casi no paro de tirar de eurillos para arreglar pinchazos. Al final, opté por unas ruedas de repuesto decentes. La gente dice que no tengo que preocuparme, que sirve mucho, pero la realidad es que siempre estoy con miedo de que me lo deje tirado a mitad de la calle. ¡Es una locura!
También tuve problemas con las ruedas de mi Sandero aquí en Guadalajara. Daba vueltas con el latino y nunca faltaba un taco, pero esto es otro nivel. Al final, fue un rollo, pero seguimos rodando.
Acá en San Salvador, siempre que pasan problemas con mi Dacia Sandero, las ruedas hacen justamente de trabas. La última vez, hasta parecía que tocaba salsa. Es un carro viejo pero queda chido, aunque uno a veces se pregunta si habrá algún taller decente por aquí para echarle un ojo rápido. ¡Colguen su experiencia!
¡No estás solo! En San Salvador, mis ruedas de Dacia Sandero empezaron a chirriar como no podía creer. Mi papá dijo que eso pasa cuando no le das mantenimiento, y ahora le tengo que hacer una revisión urgente. No soy mecánico pero eso es clásico de Sandero. A ver si no me cuesta un ojo de la cara, aunque en estos tiempos ya nada es barato. A cuidar las ruedas, ¡che!
¡Sí, eso me suena! Hace un tiempo acá en La Paz, mi Sandero comenzó a chillar con las ruedas en un trajín por las lomitas. Noches de luna llena y temperatura que quita ojos, ¡menudas sorpresas! Sin el nervio me dejaran tirado. Pero, como dicen por aquí, ¡ojos que no ven, corazón que no siente! Al menos, el mecánico me volteó un par de chamba con buenas intenciones. ¿Tuyas andan así de revoltosas también? 

Acá en Montevideo también tuve problemas con las ruedas de mi Sandero. Parece que es un clásico, jajaja, pero igual es super fiel cuando le das mantenimiento al carro. 